
El seminario ‘¿Dónde y cómo están las niñas y niños en la Región de Valparaíso hoy?’ mostró la urgente necesidad de transformar políticas públicas y reforzar el compromiso con la infancia.
Viña del Mar, Chile – La región de Valparaíso enfrenta desafíos críticos en el bienestar de sus niñas y niños, como lo evidenció el seminario “¿Dónde y cómo están las niñas y niños en la Región de Valparaíso hoy?” realizado el miércoles 2 de abril en el campus Viña del Mar de la Universidad Adolfo Ibáñez. El encuentro, que reunió a académicos, autoridades públicas y representantes de la sociedad civil, destacó los principales problemas que afectan a la infancia local, basándose en datos del Informe Nacional de Bienestar Infantil, publicado por Observatorio Niñez de Fundación Colunga.
“Es crucial que los datos sobre la niñez no se queden en lo académico, sino que se transformen en acción concreta para mejorar la calidad de vida de nuestros niños y niñas,” expresó Arturo Celedón, director de Colunga, al abrir la jornada. Celedón subrayó la importancia de un enfoque intersectorial para abordar los múltiples factores que impactan el bienestar infantil, desde la pobreza hasta la salud mental.
Paloma Del Villar, directora de Observatorio Niñez de Colunga, presentó los resultados para la región de Valparaíso incluidos en el informe, destacando el deterioro del bienestar infantil tras la pandemia. “El bienestar de las niñas y niños en la región de Valparaíso ha mostrado signos preocupantes de retroceso en áreas clave como la salud y la educación,” afirmó Del Villar, mencionando que uno de cada cuatro niños presenta obesidad y un aumento en la malnutrición, mientras que la cobertura de la educación parvularia sigue siendo insuficiente.
Luego de la presentación de los datos, se dio paso a un panel, donde participó Claudia Espinoza, Secretaria Regional Ministerial de Desarrollo Social y Familia de Valparaíso, quien destacó el rol de la política pública en la mejora de las condiciones de vida de la infancia: “No solo es necesario trabajar desde las políticas públicas, sino que debemos lograr que éstas sean sostenibles a largo plazo y no se queden en el mandato de un solo gobierno,” comentó, insistiendo en la necesidad de construir un sistema de garantías de derechos que proteja integralmente a los niños y niñas.
Desde la perspectiva académica, Valentina Vallejo, psicóloga de la Escuela de Psicología de la Universidad Adolfo Ibáñez, reflexionó sobre el impacto de la pandemia en la salud mental infantil: “Los problemas de salud mental en la infancia no son fenómenos aislados, sino que están ligados a factores más amplios, como el entorno social y familiar. Es fundamental abordar estos problemas desde un modelo ecológico que considere el contexto integral del niño,” explicó, resaltando la importancia de la participación infantil en la construcción de soluciones.
Por su parte, María de los Ángeles Castro, directora de la fundación Infancia Primero, que ha implementado programa de apoyo a padres, madres y cuidadores en la región y quien también fue parte del panel, insistió en la importancia de reconocer la voz de los niños en las decisiones que afectan su futuro: “Los niños y niñas deben ser vistos no solo como sujetos de protección, sino como sujetos de derechos, capaces de aportar a su comunidad desde el presente,” señaló Castro.
El seminario culminó con un llamado a la acción, instando a todos los actores sociales a colaborar en la creación de un entorno más seguro y saludable para la niñez en la región. “El bienestar infantil no es solo responsabilidad del Estado o de la familia, sino de toda la sociedad,” concluyó Del Villar, invitando a los presentes a continuar el trabajo conjunto para garantizar un futuro mejor para las nuevas generaciones.